Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de julio de 2013

El sexo y la espiritualidad

El impulso sexual es muy poderoso. Desde un punto de vista general, es el que permite la perpetuación de la especie. Podría considerarse la mayor artimaña de la naturaleza. Si no existiese el impulso sexual y si se nos plantease, en términos racionales, efectuar lo que el impulso sexual nos lleva a realizar instintivamente, la mayoría no lo haría. Sin el deseo, sin el impulso sexual ¿se querría realmente traer niños al mundo, alimentarlos, educarlos...? ¡Habría que ser demasiado altruista para hacer esto por motivos puramente racionales!


También el sexo puede tener un efecto muy destructivo. Puede ser fuente de intensas ataduras y sentimientos de posesividad, de celos, de odios y de desesperación. Puede abrumar a las personas hasta tal punto que les resulta imposible seguir una vida espiritual, o pensar siquiera en términos del desarrollo superior del ser humano.

La gente no es consciente de cuán poderosa es esta fuerza. Se experimenta su poder cuando uno intenta oponerse a ella. Lo habitual es dar rienda suelta a las conductas sexuales; entonces no llega a experimentarse su fuerza - excepto cuando surgen obstáculos presentando cierta forma de oposición familiar o algo así-.

Según los principios budistas se puede estar Iluminado y, a la vez, disfrutar de los alimentos sin que esto suponga un deseo neurótico. Pero dudo que este principio pueda extenderse a la experiencia sexual. Los budistas pueden reconocer que, incluso estando iluminados, se necesita comer; pero no que un iluminado necesite implicarse en una relación sexual ni procrear.

Además, debemos recordar que la apetencia sexual siempre implica a otra persona. Cuando se establece una relación personal, emocional o física, con otra persona en el contexto de una relación sexual, habitualmente se producen todo tipo de proyecciones psicológicas que, a veces, desembocan en situaciones muy complicadas e incluso negativas - cosa que no ocurre, pongamos por caso, con la comida o con el sueño-. Incluso la llamada "sana apetencia" por el sexo, si satisface conduce rápidamente al apego; y éste al surgimiento de sentimientos de posesividad intensos, de celos, de odio. Se podría argumentar que quizás para algunos sea posible disfrutar del sexo sin caer en ese tipo de actitudes; pero aún así es muy probable que en la mente de la persona hubiera una carencia de emoción positiva y que estuvieran presentes estados mentales torpes, no tanto de deseo neurótico como de explotación e indiferencia.

El tercer precepto es una forma importante de la disciplina ética. Me he dado cuenta de que la mayoría de los jóvenes occidentales no aceptan bien la idea de la disciplina, lo cual dificultaba comunicar la importancia del precepto en términos disciplinarios.

Así pues, a lo que me refería por medio de esta formulación tántrica era a que la energía sexual es un paradigma de la energía en general. No creo que se trate de una energía sexual específica, especial e independiente. El organismo psicofísico es, en sí mismo, una expresión de energía, y la actividad sexual es sencillamente una de las formas en que se manifiesta. Es obvia la importancia de no dilapidar la energía; por tanto, si se sostiene que la energía sexual es una forma de energía, obviamente concluiremos que ésta no debe ser derrochada.

Parece haber una confusión aquí entre sucumbir y trascender el ego. El ego se pierde en el sueño profundo; tampoco se es consciente en otras muchas situaciones; no porque se haya sido trascendido el ego sino porque, temporalmente, se ha regresado a un estado inferior de ego o de consciencia.

Y lo de "unión" es un disparate... ¡A menudo la gente que experimenta este tipo de unión durante el orgasmo cinco minutos después está discutiendo y peleándose!... ¿Dónde está la unión? ¿qué se ha conseguido? Si se lograse una verdadera unión en un sentido espiritual - y no en la línea de mutua enajenación - las actitudes hacia la otra persona podrían transformase totalmente... Las personas se volverían positivas afectuosas, cuidadosas... Cosa que raramente ocurre en la mayoría de las relaciones de pareja.

Me pregunto si la gente consigue alcanzar satisfacción emocional y plenitud con del sexo. El sexo proporciona algo de satisfacción y plenitud, pero con un período de vida muy efímero.

La satisfacción emocional y la plenitud son algo muy importante. Desde una perspectiva filosófica, el budismo considera que las dificultades humanas se producen al buscar la absoluta felicidad en algo que es incapaz de proporcionar absoluta felicidad. Busca la permanencia en algo que es incapaz de proporcionarle permanencia; busca lo real entre lo irreal. No hay cosa finita que pueda proporcionar infinita e ilimitada satisfacción y plenitud -emocional o de otro tipo-; y eso es lo que, con frecuencia, suele buscarse en el sexo. El sexo puede proporcionar a la gente una cierta dosis de satisfacción y de plenitud; pero no puede proporcionarle satisfacción y plenitud al nivel de sus expectativas o esperanzas.

La amistad y el enamoramiento sexual son dos cosas muy diferentes. La pasión sexual puede surgir y alcanzar su consumación física muy, muy de prisa. La amistad, en cambio, es como una planta cuyo crecimiento es mucho más lento: necesita bastante más tiempo para desarrollarse. Se llega a ser amigo de otros cuando realmente se les llega a conocer; cuando se desarrolla confianza hacia ellos; cuando se llega a sentir que realmente ellos nos conocen y nos comprenden. Y todo eso es completamente distinto al proceso del enamoramiento sexual.

Al decaer la pasión puede que, sí las dos personas son bastante sanas y tienen cosas en común -incluido el deseo de formar una familia, o ciertos ideales religiosos y espirituales-, podrían desarrollar, a la larga, una amistad, especialmente al envejecer. Pese a ello, una relación sexual es algo muy distinto a la amistad. Si alguien me dice que su esposa es su mejor amiga, que su novia es su mejor amiga, que su novio es su mejor amigo, o que su esposo es su mejor amigo; no puedo evitar sentir que se está empleando el término "amistad" de una forma muy distinta a como yo lo hago. Y no es que estén equivocados; Simplemente se usa el término bajo conceptos de comprensión diferentes, que pueden, eso si, llevar a confusión y conflictos.

Enamorarse supone proyectarse psicológicamente, o ver en la otra persona cualidades y aspectos que son en realidad cualidades y aspectos de uno mismo, pero de los que no somos conscientes. Eso supone no estar viendo a la persona como realmente es. En cierto modo, no se le trata como a un ser humano, sino como si fuera un objeto o una cosa. Quizás ambas personas se traten mutuamente de ese modo y, puede ser que así estén satisfaciendo ciertos apetitos; pero no están, en modo alguno, desarrollándose como seres humanos y, menos todavía, desarrollándose espiritualmente.

A través de los años he ido llegando a la conclusión de que la razón por la que las relaciones sexuales a menudo son tan complicadas, y a veces hasta desastrosas, es porque la gente las magnifica demasiado. Se tiende a construir toda una vida sobre ellas, sin que se dé lugar a que existan otras relaciones interpersonales serias... Ni con los padres, ni siquiera con amigos.




martes, 9 de abril de 2013

Budismo y Kung-fu


           A través del estudio de las teorías y conceptos del Kung-fu Shaolin, muy estrechamente vinculadas al pensamiento budista, he llegado a comprender la relación directa de las implicaciones físicas de las acciones, con el pensamiento y la comprensión de los conceptos profundos del budismo. Resulta asombroso ver y comprobar empíricamente, cómo el pensamiento y nuestra mente pueden influir en todas las acciones físicas del cuerpo.
            Cualquier técnica, sea del índole que sea, tiene una raíz profunda en la estructura de nuestra mente y es ahí, donde se gesta su eficacia o no. Esto es en realidad lo que hace tan diferentes a los monjes de la mayoría de otros artistas marciales –sin desmerecer éstos, claro-, pues son capaces de desarrollar habilidades asombrosas a los ojos de quienes entienden la acción separada del pensamiento.
            Ahora puedo comprender el por qué maestros como Shi De Jian o Shi Xing Hong son capaces de permanecer casi intocables en un combate, mientras parecen jugar con el tiempo y la distancia como un gato juega con el ratón. Esa extraña habilidad no nace solo del entrenamiento físico exhaustivo, que también tiene su relevancia, sino de una mente entrenada y lúcida, sin la dispersión habitual que los seres humanos solemos tener.

            Cuando estudias el funcionamiento de la mente, de las emociones y pensamientos, puedes determinar el origen de toda acción física y controlar o desarrollar respuestas motoras con mayor rapidez y precisión. Esto viene a ser en el cuerpo humano y la mente, lo que el Bosón de Higgs para los científicos de la física cuántica.

            Toda acción física (técnica) esta precedida o tiene su origen en la mente, que a su vez está inmersa en un estado de ánimo determinado, que va a determinar nuestra respuesta a ese estímulo sensorial. La información la podrá percibir a través de los cinco sentidos primarios o bien a través del sexto sentido (la mente) si éste ha sido entrenado también.
            En base a esa información recibida por los sentidos, nuestra mente la interpretará y tenderá a responder adecuadamente, pero no antes de pasar por los filtros de las emociones, que pueden condicionar esa misma respuesta hasta el punto de hacerla inútil o ineficaz.
            Hay pruebas científicas – testadas por la neuropsicología - que demuestran que nuestras reacciones emocionales y físicas – en estados normales- ocurren casi siempre en una fracción de los primeros 60 a 100 milisegundos después del estímulo recibido. Esa percepción recibida por nuestros sentidos, es en muchos casos conceptual y no real. Pero también se ha estudiado y comprobado cómo hay individuos capaces de responder sin pasar por ese filtro, por los mecanismos fisiológicos del cerebro, por lo que su respuesta es inmediata, siendo incluso capaces de anticiparse a la acción. Su respuesta –si se puede definir así- ocurre casi simultánea en el espacio tiempo que la misma acción. Eso ocurre porque esa respuesta ocurre o tiene lugar en un espacio vacío, que hace posible la existencia de la acción motora, sin la intervención de los pensamientos.
            Lo que se puede apreciar entonces, es que el individuo al que hemos lanzado un golpe, no está donde lo habíamos ubicado, sino en otro lugar diferente.

            Por lo tanto y resumiendo mucho, podemos afirmar que, el entrenamiento de la mente y la comprensión consecuente de su funcionamiento, determinará nuestra capacidad de respuesta. Por lo tanto trabajar la meditación en profundidad, que es la herramienta perfecta para lograr la comprensión adecuada- nos acercará a ser mejores en nuestro arte, desarrollando las habilidades específicas que son necesarias para evolucionar como artistas marciales y como personas.
            Lo que puede resultar paradójico es estudiar a fondo la mente,… para acabar no usándola en estas situaciones.

            A veces, es mejor sentarse durante veinte minutos y no hacer nada –en apariencia- que varias horas de duro entrenamiento físico. Comprobadlo y veréis lo difícil que es no hacer nada…

            Por otro lado, me pregunto si habrá alguna diferencia entre una situación en la que uno solo tiene una percepción visual, y otra en la que se produce un proceso de pensamiento e identificación, al mismo tiempo que se da cuenta de lo que está viendo.

            Otro ejemplo claro de la evolución de la mente a través del entrenamiento exhaustivo y profundo, es su capacidad de discernir situaciones con mucha claridad, actuando en consecuencia de forma inmediata. Cuando percibimos alguna acción o fenómeno externo, suele ponerse en marcha un proceso de análisis que determinará si esa acción es positiva, neutra o negativa y en base al resultado de eso, nuestra respuesta será de una manera u otra.
            Esa mente es capaz de analizar de forma inmediata y simultánea, un sinfín de parámetros acerca de ese fenómeno externo, cosa que nuestro cerebro necesitaría mucho proceso de pensamiento para lograr el mismo resultado.

            Pues bien, en mentes entrenadas, este proceso analítico es tan veloz que la respuesta es inmediata; Comprende casi al instante un fenómeno externo, sea de la naturaleza que sea y no hay espacio para la duda. En ocasiones, nuestra racionalidad se ve sorprendida por esta respuesta inmediata y tiende a desconfiar de su realidad, sin comprender muy bien el porqué sucede así. Algunos llaman a esto intuición…
            Por ejemplo; alguien habla contigo y te cuenta una situación determinada, que tu no has presenciado ni tienes noción previa alguna de ella. Casi al instante percibes y sabes con certeza que te está mintiendo, aunque no podrías explicar el porqué de esa conclusión. No podrás dar una explicación coherente y racional sobre el porqué y como has llegado a esa conclusión, pero sabes que es la realidad y de que no hay posibilidad de error. Nuestra mente sutil ha sido capaz de determinar casi al instante lo que es verdad y lo que no. De la misma manera determinará el valor real de cualquier circunstancia externa. Esto es una forma de iluminación, y ciertamente que puede asustar bastante esa certeza. Y asusta porque no tenemos confianza en nuestras capacidades y porque no sabemos ni comprenderlo, ni mucho menos explicarlo. Y todo lo que no podemos explicar racionalmente, no nos gusta que venga de nuestro interior.

            Pero esta capacidad de nuestra mente desarrollada, no la sitúa en el contexto de una mente dual, sino que se convierte poco a poco en una mente precisamente despojada de esa dualidad inconsciente que divide y separa las cosas y fenómenos. Somos así, capaces de ver las cosas tal y como son en su realidad más profunda, sin que los procesos habituales del pensamiento interfieran en el estado cognitivo del ser. La naturalidad se convierte desde ese momento en nuestro estado de ser y va moldeando nuestro carácter de forma positiva. La sonrisa interior, la del niño dormido, vuelve surgir con alegría y empezamos a vislumbrar el sentido sencillo de la felicidad.

sábado, 9 de marzo de 2013

Un cuento




    Una noche, mientras se hallaba en oración, el hermano Bruno se vio interrumpido por el croar de una rana. Pero, al ver que todos sus esfuerzos por ignorar aquel sonido resultaban inútiles, se asomó a la ventana y gritó: “¡Silencio! ¡Estoy rezando!”. 
            Y como el hermano Bruno era un santo, su orden fue obedecida de inmediato: todo ser viviente acalló su voz para crear un silencio que pudiera favorecer su oración. 
            Pero otro sonido vino entonces a perturbar a Bruno: una voz interior que decía: “Quizás a Dios le agrade tanto el croar de esa rana como el recitado de tus salmos...” “¿Qué puede haber en el croar de una rana que resulte agradable a los oídos de Dios?”, fue la displicente respuesta de Bruno. Pero la voz siguió hablando: “¿Por qué crees tú que inventó Dios el sonido?”. 
            Bruno decidió averiguar el porqué. Se asomó de  nuevo a la ventana y ordenó: “¡Canta!” Y el rítmico croar de la rana volvió a llenar el aire, con el acompañamiento de todas las ranas del lugar. Y cuando Bruno prestó atención al sonido, éste dejó de crisparle, porque descubrió que, si dejaba de resistirse a él, el croar de las ranas servía, de hecho, para enriquecer el silencio de la noche. 
            Y una vez descubierto esto, el corazón de Bruno se sintió en armonía con el universo, y por primera vez en su vida comprendió lo que significa orar.

martes, 12 de febrero de 2013

Bienvenidos...

Inicio con este nuevo sitio, un espacio donde iré subiendo las inquietudes y reflexiones que van surgiendo desde la 'cocina' de mi mente, con el corazón como cocinero y las circunstancias de la vida como condimentos...

Nunca sé a priori lo que va a surgir de todo esto, pero es mi afán el compartirlo con todos vosotros que os asomáis aqui, por curiosidad o por la razón que sea...