jueves, 18 de julio de 2013

Espiritualidad...

La espiritualidad no consiste en raparse la cabeza y envolverse en túnicas...
Ni tener hermosas figuras de un Buda o cualquier otra representación de alguna deidad...
Ni leer cientos de libros y acumular información y datos sobre filosofías y creencias...
Tampoco lo es, acudir a una mezquita, un templo o una iglesia a rezar...
y olvidarse de lo rezado al salir a la calle...

La espiritualidad es saber contemplar la naturaleza y vivir en armonía con ella...
Ayudar a todo aquél que lo necesite...
Hacer de todos tus actos cotidianos, un acto de fe...
Ser coherente en tus acciones frente a los demás y ante tí mismo...
y que esas acciones sean coherentes con tus pensamientos...

La espiritualidad consiste en poner corazón en todo lo que haces...
en ser consciente de que tus actos tienen siempre una repercusión en todo...
Consiste en llevar tu 'templo' siempre contigo, en tu interior...
en ser indulgente y compasivo con todos los demás y contigo mismo...
en dar, más que recibir, sin pedir nada a cambio...

La espiritualidad se puede descubrir en una simple mirada, en una dulce sonrisa...
en el juego de un perro y el ronroneo de un gato...
en la brisa entre los árboles...
en el murmullo del agua de un pequeño arroyo...
o en la simple belleza de una flor...

La espiritualidad está en todas las cosas,
pero está sobretodo, en los ojos del que sabe mirar.
Porque la espiritualidad impregna el ser que se entrega a los demás...

"La fragancia siempre permanece en la mano,
de quien entrega la rosa".